Saturday, March 24, 2007

¿DIGA?

Cuando salieron los primeros teléfonos móviles al mercado parecían algo que pertenecía al mundo de la ciencia ficción.

Para empezar, quienes lo tenían (y eso que eran casi, casi maletas…y lo de “móvil” era relativo) eran privilegiados que pertenecían a una élite. Un móvil era una señal de status y clase social. Los móviles se usaban para emergencias… por que las llamadas eran carísimas y no todo el mundo lo tenía.

Hoy, ¿apenas diez años después? hasta mi vecino “Pedrito” (diez años) tiene un móvil con tecnología 3G. Y es que parece que los regalan con las cajas de los cereales. En España hay más móviles que ciudadanos… ¿No es increíble? De aquellos ladrillos de entonces se ha pasado a móviles súper ligeros, súper delgados, súper modernos, con una cantidad de extras y accesorios (cámaras fotográficas, identificación por voz, Bluetooth) que la mayoría de usuarios no utiliza… pero, ahí están. Hasta hay un modelo de teléfono que tiene un “espejo” para las más coquetas, dicen… (Sí, sí… ¡UN ESPEJO!).


Curioso, o quizás no tanto, que aparte de en el consumo de cocaina, España este a la cabeza de los países de la Unión Europea en esto. Influye dicen, el caracter del pueblo español...¡vamos! que nos gusta hablar. Y es verdad. Hay más moviles que habitantes por que muchos de los habitantes tiene más de un movil, más de una linea. Salir de casa sin el telefono es un desastre y una sensacion de indefensión (¿y si me quedo tirada en la carretera?), de incomunicación (¿Cómo van a localizarme si pasa algo?) y de desamparo nos acompaña hasta que de vuelta en casa, volvemos a tenerlo entre las manos. En ese momento comprobamos que no hemos recibido ni una sola llamada, ni nos ha llegado ningún mensaje...pero no se nos olvida dejarlo en un sitio visible para que mañana NO VUELVA A SUCEDER.
Se no olvida que hace no tanto ninguno de nosotros tenía teléfono móvil. Que hace no tanto no era imprescindible saber que hace cada uno de nosotros en cada momento, ni donde está, para sentirnos cerca de los otros...parece que tenemos una frágil memoria y que nos acostumbramos demasiado pronto a artilugios que no dejan de ser (¿no?) un lujo.

2 comments:

okinawa said...

El móvil es imprescindible. En lo que a tecnología se refiere, es una ventanita abierta más al nuevo mundo que se nos està presentando: música, televisión, fotografía... Es pequeño, cómodo y práctico. Pero también adictivo, y nos convierte en personas dependientes y minusválidas virtuales y mentales. Quizá no es adecuado entrar en cuestiones éticas aquí, pero siempre me ha preocupado la facilidad con la que pedimos perdón y decimos te quiero con un SMS, y lo vanales que se están convirtiendo ambas expresiones. Había un anuncio de móviles que hacía apología de este, para mí, desastre comunicacional.

En definitiva, un importantísmo adelanto tecnológico. Pero creo que, paradójicamente, el móvil nos obliga a comunicarnos menos.

Myriam Segura de la Morena said...

Meggan!!! Estoy completamente de acuerdo contigo. Al final las nuevas tecnologías se convierten en una muralla, en una máscara detras de la cual nos escondemos.Precisamente por el anonimato que nos confieren. lo que cara a cara somos incapaces de expresar tiene su espacio detras de los bits y bytes del soporte digital.
Pero lo cierto es que, el primer paso para la salvación es precisamente ser conscientes de los riesgos que tienen.